La Rebeldía del Pueblo
Isaías 1:2- 7 Oíd, cielos, y escucha tú,
tierra; porque habla Jehová: Crié hijos, y los engrandecí, y ellos se rebelaron
contra mí. El buey conoce a su dueño, y
el asno el pesebre de su señor; Israel no entiende, mi pueblo no tiene
conocimiento. !Oh gente pecadora, pueblo
cargado de maldad, generación de malignos, hijos depravados! Dejaron a Jehová,
provocaron a ira al Santo de Israel, se volvieron atrás. ¿Por qué querréis ser castigados aún?
¿Todavía os rebelaréis? Toda cabeza está enferma, y todo corazón doliente. Desde la planta del pie hasta la cabeza no
hay en él cosa sana, sino herida, hinchazón y podrida llaga; no están curadas,
ni vendadas, ni suavizadas con aceite.
Vuestra tierra está destruida, vuestras ciudades puestas a fuego,
vuestra tierra delante de vosotros comida por extranjeros, y asolada como
asolamiento de extraños.
Isaías 1:13- 18 No me traigáis más vana
ofrenda; el incienso me es abominación; luna nueva y día de reposo, el convocar asambleas, no lo puedo sufrir;
son iniquidad vuestras fiestas solemnes.
Vuestras lunas nuevas y vuestras fiestas solemnes las tiene aborrecidas
mi alma; me son gravosas; cansado estoy de soportarlas. Cuando extendáis vuestras manos, yo esconderé
de vosotros mis ojos; asimismo cuando multipliquéis la oración, yo no oiré;
llenas están de sangre vuestras manos.
Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de
mis ojos; dejad de hacer lo malo;
aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado,
haced justicia al huérfano, amparad a la viuda. Venid luego, dice Jehová, y
estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán
emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca
lana.
Isaías 1:19, 20 Si quisiereis y oyereis, comeréis
el bien de la tierra; si no quisiereis
y fuereis rebeldes, seréis consumidos a espada; porque la boca de Jehová lo ha
dicho.
Isaías 1:28 Pero los rebeldes y pecadores a una serán
quebrantados, y los que dejan a Jehová serán consumidos.
Isaías 2:6- 11 Ciertamente tú has dejado tu
pueblo, la casa de Jacob, porque están llenos de costumbres traídas del
oriente, y de agoreros, como los filisteos; y pactan con hijos de
extranjeros. Su tierra está llena de
plata y oro, sus tesoros no tienen fin. También está su tierra llena de
caballos, y sus carros son innumerables.
Además su tierra está llena de ídolos, y se han arrodillado ante la obra
de sus manos y ante lo que fabricaron sus dedos. Y se ha inclinado el hombre, y el varón se
ha humillado; por tanto, no los perdones.
Métete en la peña, escóndete en el polvo, de la presencia temible de
Jehová, y del resplandor de su majestad.
La altivez de los ojos del hombre será abatida, y la soberbia de los
hombres será humillada; y Jehová solo será exaltado en aquel día.
Isaías 3:9- 15 La apariencia de sus rostros
testifica contra ellos; porque como Sodoma publican su pecado, no lo disimulan.
!!Ay del alma de ellos! porque amontonaron mal para sí. Decid al justo que le irá bien, porque comerá
de los frutos de sus manos. !Ay del impío! Mal le irá, porque según las obras
de sus manos le será pagado. Los
opresores de mi pueblo son muchachos, y mujeres se enseñorearon de él. Pueblo
mío, los que te guían te engañan, y tuercen el curso de tus caminos. Jehová está en pie para litigar, y está para
juzgar a los pueblos. Jehová vendrá a
juicio contra los ancianos de su pueblo y contra sus príncipes; porque vosotros
habéis devorado la viña, y el despojo del pobre está en vuestras casas. ¿Qué pensáis vosotros que majáis mi pueblo y
moléis las caras de los pobres? dice el Señor, Jehová de los ejércitos.
Isaías 8:12, 13 No llaméis conspiración a
todas las cosas que este pueblo llama conspiración; ni temáis lo que ellos
temen, ni tengáis miedo. A Jehová de
los ejércitos, a él santificad; sea él
vuestro temor, y él sea vuestro miedo.
Isaías 9:16- 20 Porque los gobernadores de
este pueblo son engañadores, y sus gobernados se pierden. Por tanto, el Señor no tomará contentamiento
en sus jóvenes, ni de sus huérfanos y viudas tendrá misericordia; porque todos
son falsos y malignos, y toda boca habla despropósitos. Ni con todo esto ha
cesado su furor, sino que todavía su mano está extendida. Porque la maldad se encendió como fuego,
cardos y espinos devorará; y se encenderá en lo espeso del bosque, y serán
alzados como remolinos de humo. Por la
ira de Jehová de los ejércitos se oscureció la tierra, y será el pueblo como
pasto del fuego; el hombre no tendrá piedad de su hermano. Cada uno hurtará a la mano derecha, y tendrá
hambre, y comerá a la izquierda, y no se saciará; cada cual comerá la carne de
su brazo;
Isaías 13:9- 11 He aquí el día de Jehová
viene, terrible, y de indignación y ardor de ira, para convertir la tierra en
soledad, y raer de ella a sus pecadores.
Por lo cual las estrellas de los cielos y sus luceros no darán su luz; y
el sol se oscurecerá al nacer, y la luna no dará su resplandor. Y castigaré al mundo por su maldad, y a los
impíos por su iniquidad; y haré que cese la arrogancia de los soberbios, y
abatiré la altivez de los fuertes.
Isaías 24:4- 6 Se destruyó, cayó la tierra; enfermó, cayó el mundo; enfermaron los
altos pueblos de la tierra. Y la tierra
se contaminó bajo sus moradores; porque traspasaron las leyes, falsearon el
derecho, quebrantaron el pacto sempiterno.
Por esta causa la maldición consumió la tierra, y sus moradores fueron
asolados; por esta causa fueron consumidos los habitantes de la tierra, y
disminuyeron los hombres.
Isaías 26:20, 21 Anda, pueblo mío, entra en tus
aposentos, cierra tras ti tus puertas; escóndete un poquito, por un momento, en
tanto que pasa la indignación. Porque he
aquí que Jehová sale de su lugar para castigar al morador de la tierra por su
maldad contra él; y la tierra descubrirá la sangre derramada sobre ella, y no
encubrirá ya más a sus muertos.
Isaías 30:9- 11 Porque este pueblo es rebelde,
hijos mentirosos, hijos que no quisieron oír la ley de Jehová; que dicen a los videntes: No veáis; y a los
profetas: No nos profeticéis lo recto, decidnos cosas halagüeñas, profetizad
mentiras; dejad el camino, apartaos de
la senda, quitad de nuestra presencia al Santo de Israel.
Deuteronomio
32:3- 7 Porque el
nombre de Jehová proclamaré. Engrandeced
a nuestro Dios. El es la Roca, cuya obra
es perfecta, Porque todos sus caminos son rectitud; Dios de verdad, y sin ninguna iniquidad en
él; Es justo y recto. La corrupción no es suya; de sus hijos es la
mancha, Generación torcida y perversa. ¿Así pagáis a Jehová, Pueblo loco e ignorante? ¿No es él tu padre que te creó? El te hizo y te estableció. Acuérdate de los tiempos antiguos, Considera los años de muchas generaciones;
Pregunta a tu padre, y él te declarará;
A tus ancianos, y ellos te dirán.
Deuteronomio 31:28 Congregad a mí todos los
ancianos de vuestras tribus, y a vuestros oficiales, y hablaré en sus oídos
estas palabras, y llamaré por testigos contra ellos a los cielos y a la tierra.
Deuteronomio 30:19 A los cielos
y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante
la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para
que vivas tú.
Recopilado por: Pedro Alcázares
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