La Mujer Ayuda Idónea
Génesis 2:18 Y dijo Jehová Dios: No es
bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.
La mujer dentro de los círculos del mundo se ha
equiparado al hombre y los puestos de trabajos que antes eran exclusivos de los
hombres hoy son compartidos por las mujeres y el sexo masculino, hoy en día
miles de mujeres en el campo humano son jefas de millones de hombres.
Los gobiernos mundiales ven como un logro esta
situación aparentemente nueva dentro de la sociedad y promueven leyes que las
protegen y las igualan a los hombres. Pero como siempre ocurre y como fuera del
campo de Dios todo se corrompe, las mujeres actuales imponen sus reglas sobre
los hombres, muchas tienen mejores sueldos y salarios que sus esposos y los
desprecian por eso, lo que hace que a la larga el hogar se destruya.
Las mujeres y su liberalidad no reconocen hoy en día
al matrimonio y a su convivencia con el sexo opuesto como una institución donde
el hombre es la cabeza de la familia y por lo tanto ambos se merecen respeto.
Génesis 2:21- 24 Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada. Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.
La mujer fue formada de la costilla del hombre y fue
el varón quien le puso hasta nombre, ya que este era el trabajo de él en el
paraíso. Y dice la Palabra que cuando se juntan ya son una sola carne, así que
el hombre no puede despreciar a la mujer ni esta a él por son una misma carne,
el hombre que desprecia a su esposa a si mismo se desprecia igual pasa con la
mujer.
Pero dónde comienza este problema de la mujer querer
imponerse por encima del hombre, los
primeros planteamientos sobre este tema se hicieron en los siglos XIII, XIX, XX
Y XXI, la mujer quiere tener las mismas oportunidades y derechos que todo el
género masculino debido a los maltratos que sufría y sufre hoy en día, por ello
los gobiernos mundiales propician leyes que en muchos casos no solo
igualen a la mujer en un 50/ 50, sino
que la hacen superior al hombre y dejan a este último vejado y sometido a lo
que la mujer quiera hacer con él.
Pero que dice la sagrada escritura sobre este tema,
para verlo más allá del campo humano e ir al espiritual, en la Biblia hubieron
mujeres que reconocieron a sus esposos como cabeza de su casa:
1 Pedro 3:6, 7 como Sara obedecía a Abraham, llamándole señor; de la cual vosotras habéis venido a ser hijas, si hacéis el bien, sin temer ninguna amenaza. Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo.
La mujer por lo tanto
debe estar en obediencia al hombre y ser su ayuda idónea en el ministerio,
mientras este predica o lleva a cabo cualquier actividad para el Señor, ella
debe como ayuda idónea interceder por su esposo, pero además la mujer es una
columna dentro de las iglesias y por lo tanto sus oraciones deben servir para
que los diferentes ministerio se mantengan y crezcan. En las ancianas, en las
jóvenes, en las solteras, en las divorciadas y en las casadas recae esta
responsabilidad. También en el hogar están al frente de sus hijos e hijas y
deben aprender a tener autoridad sobre los hijos para que cuando el ministro de
Dios y el evangelista, u el pastor tengan que ausentarse ellas puedan asumir el
control de la casa con sabiduría y sin llegar al maltrato de los hijos.
Los hombres de la
iglesia, los sacerdotes y ministros del Señor, los evangelistas y pastores y
cualquiera que venga a la iglesia o participe de algún ministerio debe tener
respeto por su mujer y tratarla como a vaso mas frágil, ella es su ayuda
idónea, hueso de sus huesos, carne de su carne por lo tanto si el hombre
maltrata a la mujer así mismo se maltrata, si la mujer grita al hombre así
misma se grita y todo lo que haga uno en contra del otro.
1 Pedro 3:1- 5 Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a
vuestros maridos; para que también los
que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus
esposas, considerando vuestra conducta
casta y respetuosa. Vuestro atavío no
sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos
lujosos, sino el interno, el del
corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de
grande estima delante de Dios. Porque
así también se ataviaban en otro tiempo aquellas santas mujeres que esperaban
en Dios, estando sujetas a sus maridos;
Todo en la pareja debe ser de mutuo acuerdo y
consentimiento y sin sobrepasar sobre la voluntad más sensata que es la de
Dios, las cosas del hombre y la mujer de Dios deben ir en concordancia a lo que
se estipula en la Biblia. La forma de vestir de una mujer es hoy en día uno de
los problemas más agudo de la iglesia, hoy en día las mujeres quieren vestirse
mostrando lo que no se debe, como si la
naturaleza corporal de la mujer fuesen artículos que se ofrecen en una vitrina
de una tienda y le dan rienda suelta al deseo de los hombre débiles y al
espíritu de lujuria que anda suelto dentro de la sociedad sin darse cuenta que
este espíritu quiere llevar a la sociedad hacia practicas y usos sexuales
inadecuados, no solo homosexualismo en el hombre, sino también en la mujer, que
aunque en el caso de las féminas lo llaman lesbianismo, sigue siendo el mismo
homosexualismo con otro disfraz.
Hombre y mujer Dios los creó, no Rigoberto con
Filemón, no Anacleta con Clotilde, no creó Dios a la mujer para experimentar en
ella el kamasutra, sino para tratarla como se trata al propio cuerpo de uno el
hombre, con respeto.
En cuanto a la forma de vestir hoy en las iglesias
libres se les permite usar a las mujeres licras pantalones y todas esas prendas
que muestran mucho y ocultan casi nada, y se tilda de legalista a quien intenta
decir que esa no es la forma de vestir de una santa mujer de Dios.
Deuteronomio 22:5 No vestirá la mujer traje de
hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación es a Jehová tu
Dios cualquiera que esto hace.
Algunos dicen que el
pasaje habla de traje y no del pantalón en si, pero la historia del pantalón
enseña que esta prenda era de uso exclusivo del hombre y no de la mujer.
Solo los barbaros usaba esta indumentaria. Por lo
tanto fue el querer ocupar el puesto de trabajo de los hombres y el quererse
igualar a éste lo que impulso a las
mujeres al uso de esta prenda de vestir por el año 1922.
Al final la biblia no dice que la mujer no debe usar
pantalón, pero tampoco dice que lo usen, y si nació como parte de la vestimenta
delos hombres entonces es ropa de hombre y no de mujer por mas que lo
confeccionen con líneas femeninas.
En cuanto al uso del velo por parte de la mujer la
Palabra es clara en cuanto a su uso:
1 Corintios 11:3 Pero quiero que sepáis que
Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios
la cabeza de Cristo.
Todo en el campo de dios está sometido a la
obediencia, gústele a quien le guste y es por eso que el hombre es cabeza de la
mujer y Cristo cabeza del hombre y Dios cabeza de Cristo. Y dice el Apóstol
Pablo lo siguiente:
1 Corintios 11:5 Pero toda mujer que ora o
profetiza con la cabeza descubierta, afrenta su cabeza; porque lo mismo es que
si se hubiese rapado.
Siendo la cabeza del hombre la mujer esta cando ora
sin velo entonces le falta el respeto al hombre y no importa que no sea marido
de alguno, sino que en congregación todo hombre está por encima de la mujer al
ser cabeza, pero entiéndase que no es una cuestión que conduce a ningún tipo de
abuso porque la mujer debe ser tratada como a vaso mas frágil. Es una cuestión
que recalca que la mujer para poder esta en obediencia a Dios debe obedecer a
quien es su esposo. Pero esta obediencia nunca debe ir en contra de la
obediencia de la Palabra. Porque si el obedecer al esposo lleva a desobedecer a
Dios entonces mejor no se hace.
1 Corintios 11:7- 12 Porque el
varón no debe cubrirse la cabeza, pues él es imagen y gloria de Dios; pero la mujer es gloria del varón. Porque el varón no procede de la mujer, sino
la mujer del varón, y tampoco el varón
fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón. Por lo cual la mujer debe tener señal de
autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles. Pero en el Señor, ni el varón es sin la
mujer, ni la mujer sin el varón; porque
así como la mujer procede del varón, también el varón nace de la mujer; pero
todo procede de Dios.
Y a causa de loa ángeles debe tener la mujer señal
de autoridad sobre su cabeza, respeto hacia el hombre y señal de autoridad ante
los ángeles para poder dar la guerra espiritual ante las fuerzas maligna que se
quieran levantar. Pero dice esto también:
1 Corintios 11:15 Por el contrario, a la mujer
dejarse crecer el cabello le es honroso; porque en lugar de velo le es dado el
cabello.
Que es tomado muchas veces para decir que no es
necesario que la mujer use el velo si tiene el pelo largo, pero por experiencia
sabemos que es mejor para la mujer santa de dios usar el velo y su falda.
En cuanto al uso de joyas y maquillaje nos vamos de
nuevo a la Palabra:
Isaías 3:16- 24 Asimismo dice Jehová: Por
cuanto las hijas de Sion se ensoberbecen, y andan con cuello erguido y con ojos
desvergonzados; cuando andan van danzando, y haciendo son con los pies; por tanto, el Señor raerá la cabeza de las
hijas de Sion, y Jehová descubrirá sus vergüenzas. Aquel día quitará el Señor el atavío del
calzado, las redecillas, las lunetas,
los collares, los pendientes y los brazaletes, las cofias, los atavíos de las piernas, los
partidores del pelo, los pomitos de olor y los zarcillos, los anillos, y los
joyeles de las narices, las ropas de
gala, los mentoncillos, los velos, las bolsas,
los espejos, el lino fino, las gasas y los tocados. Y en lugar de los perfumes aromáticos vendrá
hediondez; y cuerda en lugar de cinturón, y cabeza rapada en lugar de la
compostura del cabello; en lugar de ropa de gala ceñimiento de cilicio, y
quemadura en vez de hermosura.
Siendo hombre o mujer debe estar sometido todo a la
voluntad de Dios y no a los caprichos de los hombres o las cosas que imponga la
moda. El hombre de Dios y la mujer de Dios no se dejan llevar por las
costumbres y los usos de los hombres.
Recopilado por: Pedro
Alcázares
Carúpano 29 de julio del
2014
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